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Noticias Mayo 2026

Actualizado: 7 may

En esta edición compartimos algunas de las actividades más significativas realizadas recientemente en APSAN, junto con acontecimientos relevantes y proyecciones que dan cuenta del trabajo clínico, formativo y de intercambio que sostenemos como comunidad.

Durante el mes de enero recibimos la visita de la analista norteamericana Jill Salberg, reconocida por sus aportes al estudio del trauma transgeneracional y el apego traumático. En nuestra sede, llevó a cabo una de las actividades programadas, titulada “Memorias que amarran: clínica del trauma transgeneracional”.



En este contexto, se realizó en seminario clínico cerrado dirigido a las instituciones patrocinantes —APSAN, ICHPA, PUC, Colectivo TRENZA e IIAPR—. En esta instancia, Javiera Banderas presentó un caso clínico, que posteriormente fue comentado por Jill Salberg, enriqueciendo la discusión con su perspectiva sobre la transmisión transgeneracional de experiencias no procesadas, en las que pasado, presente y futuro se entrelazan.

Esta actividad constituyó una valiosa oportunidad de encuentro  transinstitucional, favoreciendo el diálogo y el pensamiento conjunto en torno a problemáticas contemporáneas.

Asimismo, queremos compartir la creación de nuestro Centro de Derivación para parejas, familias y grupos, que lleva el nombre del Prof. Dr. Hernán Davanzo, pionero en la introducción de la psicoterapia analítica de grupo en el Hospital Psiquiátrico Dr. José Horwitz durante la década de 1950. Su labor contribuyó de manera significativa al desarrollo de un marco teórico para la psicoterapia grupal y de pareja, dejando una huella perdurable en el campo clínico.

Este centro se inscribe en una perspectiva psicoanalítica ampliada, centrada en los vínculos y las relaciones interpersonales, entendiendo que gran parte del dolor emocional psíquico se produce, se expresa y se transforma en la relación con otros. El objetivo del equipo es ofrecer un espacio accesible, especializado y ético para parejas, familias y grupos, así como promover la comprensión del funcionamiento intrapsíquico, intersubjetivo e intrasubjetivo.

El pasado 17 de abril, en nuestra sede, se llevó a cabo una significativa instancia de encuentro en la que dimos la bienvenida y celebramos a la generación de analistas en formación 2025, junto con conmemorar un momento relevante para nuestra institución: la titulación de la primera analista formada en APSAN, Lorena Pumarino D. La actividad se desarrolló en un clima de cercanía, calidez y camaradería.



Para finalizar, quisiéramos informarles sobre la próxima actividad de interés. Con gran entusiasmo, invitamos a participar en el 36° Congreso Latinoamericano de Psicoanálisis de FEPAL, que se realizará en Santiago de Chile entre el 29 de septiembre y el 3 de octubre de 2026. En esta oportunidad, el Congreso abordará el tema “Angustia, vacío y acto”, convocando al trabajo clínico y teórico en torno a problemáticas centrales del psicoanálisis contemporáneo.

Intercambio Interinstitucional OCAL

En el marco del Programa de Intercambio Interinstitucional OCAL, Andrea Vera, analista en formación de APSAN, participa en un seminario semestral ofrecido por la Asociación Psicoanalítica Argentina. Se trata de “Acerca de los sueños, sueños diurnos y sueños en la infancia”, dictado por la Dra. Sara Zusman de Arbiser en el Instituto de Psicoanálisis Ángel Garma.

El seminario, realizado en modalidad online, reúne a analistas en formación de distintos países (como Uruguay y Perú) y de otras provincias de Argentina, favoreciendo el intercambio clínico y teórico. El grupo está compuesto por nueve participantes, junto con un asistente.

Esta actividad es válida para la Carrera de Niños y Adolescentes, en el marco del ítem A: Introducción a la teoría y técnica en psicoanálisis con niños y adolescentes.


Lo que no se puede decir, no se puede callar

María José Mezzera Gómez

Psicoanalista APSAN


Esta frase, una reformulación de la frase original de Wittgenstein,  es el epígrafe del libro Historia y Trauma: La Locura de las Guerras, escrito por los psicoanalistas franceses Françoise Davoine y Jean-Max Gaudillière en el que los autores argumentan que, a pesar de que el trauma destruye el lenguaje, la experiencia traumática "no se puede callar" porque insiste en buscar una voz…

En una muy calurosa tarde de enero, con nuestra sala de reuniones repleta, nos congregamos a un encuentro clínico entre la psicoanalista norteamericana Jill Salberg y la psicóloga de la red ILAS, Javiera Banderas.

Javiera presentó un profundo y conmovedor caso clínico de un paciente que consulta en ILAS (Instituto Latinoamericano de Salud Mental y Derechos Humanos) como tercera generación de víctima de trauma político. 

El material, generosa y articuladamente presentado, permitió abrir un espacio de dialogo sobre la trasmisión trangeneracional del trauma, particularmente lo que en ILAS nombramos como trauma masivo.

Si bien el cuidado por la confidencialidad no permite compartir detalles del material, éste da cuenta de cómo las experiencias vividas por la generaciones anteriores, especialmente aquellas experiencias que no han podido ser habladas (muchas veces porque tampoco han podido ser simbolizadas), son heredadas por las generaciones venideras y encarnadas en sus vidas de maneras frecuentemente inquietantes. 

Javiera y Jill fueron entretejiendo clínica y teoría y esto dio lugar a que pudiera emerger un espacio de reflexión colectiva entre los asistentes y las presentadoras, en torno a lo que genera el trabajo con trauma extremo. Se pudieron abordar temas como las puestas en escena entre terapeuta y paciente, el lugar de la subjetividad del terapeuta, las sincronías intersubjetivas y el trabajo con pacientes adolescentes.

Pero quizás lo que más nos conmovió a todos, fue la nitidez con que quedó en evidencia cómo la experiencia traumática del paciente insistía en encontrar su voz. 


Entre la clínica y la investigación: el desafío de producir evidencia situada


Cristian Ortega, psicólogo Universidad de Concepción.

Psicoterapeuta focal psicoanalítico, Corporación Salvador.

Doctor (c) en Psicología, Universidad Diego Portales.

Miembro adherente APSAN.


El 15° Congreso del Capítulo Latinoamericano de la Society for Psychotherapy Research —realizado en Lima, Perú, los días 25 y 26 de abril de 2026— tuvo como lema “Investigación en psicoterapia orientada a la clínica: respondiendo creativamente al contexto latinoamericano”. Desde esa invitación, el encuentro ofreció una señal clara para el campo psicoanalítico contemporáneo: la investigación empírica y la investigación psicoanalítica no constituyen territorios necesariamente opuestos, sino espacios vecinos, capaces de dialogar y enriquecerse mutuamente.

El programa del congreso dio cuenta de una escena regional activa, plural y metodológicamente diversa. Conceptos centrales de la tradición clínica —transferencia, conflicto, vínculo terapéutico, estructura, mentalización, trauma, alianza terapéutica y cambio psíquico— fueron revisitados a partir de diseños sistemáticos de investigación, estudios de caso, análisis cualitativos, monitoreo rutinario de resultados —ROM, por sus siglas en inglés— y metodologías mixtas. 



En este contexto, las figuras de los doctores Juan Pablo Jiménez y Guillermo de la Parra adquieren especial relevancia. Ambos han contribuido, desde Chile y América Latina, a tender puentes entre dos lenguajes que durante décadas parecieron avanzar en paralelo: el lenguaje de la experiencia clínica psicoanalítica y el lenguaje de la investigación empírica en psicoterapia. Sus trayectorias muestran que investigar no implica reducir la complejidad de la clínica; por el contrario, permite encontrar modos rigurosos de hacerla transmisible, discutible y transformadora.

La conferencia magistral del Dr. Guillermo de la Parra, titulada “De la clínica a la investigación y a la clínica: desarrollo de un modelo de psicoterapia para Atención Primaria de Salud”, condensó precisamente ese movimiento circular: partir de los problemas reales que emergen en la práctica clínica, transformarlos en preguntas de investigación y devolver sus hallazgos a la psicoterapia. Su trabajo, especialmente orientado a pacientes con depresión compleja, resulta particularmente valioso para el psicoanálisis contemporáneo, en tanto evita tanto el aislamiento teórico como la reducción tecnocrática de la psicoterapia.

Desde esta perspectiva, la clínica continúa siendo el punto de partida. Sin embargo, la investigación permite ampliar su alcance, evaluar sus efectos y sostener un diálogo más fecundo con los sistemas de salud, hoy sometidos a crecientes tensiones institucionales, sociales y políticas. En este sentido, la investigación en psicoterapia no aparece como una exigencia externa al quehacer clínico, sino como una posibilidad de responder con mayor responsabilidad a los desafíos actuales de la salud mental.

El congreso mostró, además, que esta integración no corresponde solo a esfuerzos individuales, sino a una agenda colectiva en desarrollo en distintos países latinoamericanos. Paneles sobre psicoterapias e intervenciones psicoanalíticas, estudios sistemáticos de caso único, OPD-2, análisis conversacional, investigación basada en la práctica, monitoreo rutinario de resultados y procesos de cambio psicoterapéutico dieron cuenta de una comunidad científica regional interesada en producir conocimiento clínicamente relevante, sin renunciar a la complejidad del encuentro terapéutico.

En esa misma línea, la Dra. Alemka Tomicic señaló que “el sur es un lugar que produce conocimiento de alta calidad para la práctica clínica”, haciendo una distinción  clara con el norte global. Su afirmación constituye una invitación a reconocer con orgullo el desarrollo alcanzado por la investigación en psicoterapia en América Latina, así como a promover que las y los clínicos puedan aproximarse con mayor interés a estos lenguajes, herramientas y preguntas.

Para las instituciones psicoanalíticas, este escenario abre una interrogante decisiva: ¿cómo formar analistas capaces de sostener la escucha clínica y, al mismo tiempo, participar en conversaciones académicas, sanitarias e interdisciplinarias? La respuesta no parece estar en transformar el psicoanálisis en una técnica manualizada, ni en abandonar la singularidad del caso. Una salida de ese tipo resultaría poco coherente con la especificidad misma del pensamiento psicoanalítico.

El desafío, más bien, consiste en desarrollar una cultura investigativa propia: sensible al inconsciente, a la transferencia, al contexto y a la subjetividad, pero también dispuesta a documentar procesos, producir evidencia, dialogar con otros enfoques y responder a las necesidades actuales de salud mental. Se trata de pensar una investigación psicoanalítica situada, capaz de sostener la complejidad del caso singular y, al mismo tiempo, generar conocimientos compartibles.

En este sentido, el legado de Juan Pablo Jiménez y Guillermo de la Parra puede leerse como una invitación a superar falsas oposiciones: clínica versus investigación, psicoanálisis versus evidencia, singularidad versus sistematicidad. Sus trabajos muestran que es posible investigar desde la clínica y para la clínica; que la evidencia puede ser situada, compleja y latinoamericana; y que el psicoanálisis tiene mucho que aportar cuando acepta conversar con otros lenguajes sin perder su especificidad.


El Congreso SPR LATAM en Lima dejó, así, una imagen estimulante: la de una comunidad que no renuncia a la profundidad clínica, pero tampoco a la responsabilidad de producir conocimiento transmisible y discutible. Para la Asociación Psicoanalítica de Santiago, este horizonte representa una oportunidad fértil: fortalecer la investigación psicoanalítica, promover alianzas con universidades y centros clínicos, formar nuevas generaciones con sensibilidad metodológica y seguir construyendo puentes entre la tradición psicoanalítica y los desafíos contemporáneos de la psicoterapia.

Finalmente, resulta sugerente imaginar que, junto con los seminarios dedicados a Freud y a los autores fundamentales de nuestra tradición, pudieran abrirse también espacios de formación en monitoreo rutinario de resultados, investigación basada en la práctica y metodologías sensibles a la clínica psicoanalítica. Ello permitiría enriquecer nuestros análisis, nuestras supervisiones y nuestras conversaciones con la academia, ampliando las posibilidades de una investigación psicoanalítica viva, rigurosa y situada en nuestro contexto latinoamericano.
















 
 
APSAN
Asociación Psicoanalítica de Santiago
  

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