Poeta Chileno, Alejandro Zambra

Poeta chileno es la primera novela extensa de Alejandro Zambra (Santiago de Chile, 1975) y sin duda una obra que termina de posicionarlo como uno de los más grandes novelistas (sino el más) chilenos actuales.


A través de cuatrocientas veintiún páginas, narra la historia de los dos protagonistas Gonzalo y Vicente, padrastro e hijastro. El narrador nos conduce desde 1991 a 2014, marcando un ritmo ágil, aunque íntimo y doméstico, que navega en las profundidades de los anhelos, la construcción de la individualidad y a su vez el hondo deseo de pertenencia que confunde y conflictúa a los personajes. Personajes que exudan familiaridad, en sus formas de conducirse en la vida y en los vínculos, tan defectuosamente humanos que resulta imposible no reconocerse en cada uno de ellos.

Obra temprana, el primer capítulo nos presenta a Carla y Gonzalo, quienes inician una relación prematura en la adolescencia, que se retoma más tarde cuando Carla ya tiene un hijo, Vicente. Gonzalo, poetastro y padrastro se integra en la vida familiar de ambos, buscando la forma de ser padre y poeta. Esta historia se desarrolla a través el segundo capítulo, Familiastra. Luego en Poetry in motion da paso a la historia de Vicente, donde nos presenta a un adolescente efervescente, debutando en la vida y la poesía. En Parque del recuerdo es el momento del relato en que la historia cobra su mayor sentido, finalizando magistralmente.


Zambra se adentra en el tema de la paternidad, convirtiéndonos en testigos de un mundo de identificaciones y decepciones, que sostienen y a la vez dejan caer, con todo el peso y la fragilidad de la experiencia de ser visto y reconocido como pertenecientes a algo, a alguien. El autor, nos muestra masculinidades en construcción, indecisas y vacilantes. Nos habla de cómo un adolescente se convierte en un hombre, de los hombres a medio hacer, de los poetas chilenos, de Chile, su poesía y sus “perros callejeros”.


La identidad en esta novela se muestra en todas sus dimensiones, asistiendo al sentimiento complejo e íntimo de la filiación, a la pertenencia a un país y a un oficio que se sostiene en y por la palabra:


¨No es cierto. No hablo bien y no me acuerdo de nada. Y no quiero parecerme ni a ti ni a mi papá ni a nadie que yo conozca. No quiero hablar como tú. Tú no me enseñaste a hablar. Yo aprendí solo. Soy mediocre todavía. Me falta mucho. Me falta aprender a hablar de las cosas que importan. Estoy aprendiendo a hablar, todavía. Pero voy a aprender a hablar mejor que tú¨.

Cómica, íntima, ágil, sencilla y profundamente conmovedora, esta novela nos revela los territorios diversos del amor, la familia, la poesía y de Chile. Imposible resistirse a las ganas de que no termine nunca y de poder proyectar los personajes como proyectamos los propios deseos y frustraciones de transitar las oscilaciones e incertezas de la propia vida.



Ps. Josefa Novoa

Analista en Formación APSAN



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